bubblegummers rojas
- Apr 12, 2021
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Es inevitable entrar a un Springstep y no ir a la sección de niños a buscar el olor que no se le quitaba a mis bubblegummers rojas. Busco en el olor característicos de esas botas, mi infancia. Eran rojas con suela amarilla, un carro azul de carreras dibujado en frente, siempre busco unas parecidas. Al pegar mi nariz a la boca del zapato, me transporta cuando montaba a caballo; mi familia; perseguir gallinas, desplumarlas. Busco en ese olor los abrazos de mi madre, los arrullos de mi abuela, la comida y toda la familia reunida. Ese particular olor de carne frita con arepa y agua de panela en las mañanas. En ese olor encuentro un pedazo de mi hogar.
Eran mis zapatos favoritos, no importaba cuanto me tallaba el dedo gordo del pie, me dolió despedirme de ellas. Aquellas botas rojas con olor a frutas me hacían sentir grande. grande pero de espíritu, nunca como una adulta. Con esos zapatos hubiese conquistado hasta la Luna, de eso nunca tuve la menor duda.

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